Sobre el CEPES

El Centro Peruano de Estudios Sociales es una institución privada sin fines de lucro, fundada en 1976 especializada en temas de desarrollo agrario y rural. Su propósito fundamental es mejorar las condiciones de vida y producción de los agricultores y pobladores rurales, buscando favorecer la consolidación de una sociedad peruana más democrática y justa.

Misión del CEPES

Promover y apoyar los procesos de desarrollo socioeconómico sostenible y equitativo de los espacios rurales, así como el papel protagónico de los agricultores familiares y campesinos, manteniendo un compromiso político amplio con la democracia, la descentralización, la inclusión y la equidad de género y cultural, dentro del marco de un ordenamiento mundial justo y equitativo. 

Objetivo general:

Agricultores familiares y campesinos logran un mejor acceso a la tierra y al agua, mejoran su adaptación al cambio climático y su seguridad alimentaria a través del fortalecimiento de sus capacidades y de cambios en las políticas nacionales y regionales agrarias y rurales..

Población objetivo:

Las actividades del CEPES se orientan estratégicamente de manera prioritaria al campesinado –comuneros y poblaciones nativas- y a los agricultores familiares, en particular a sus organizaciones, líderes, dirigentes y portavoces nacionales, regionales y locales. Adicionalmente, las actividades también se orientan a la opinión pública, académicos comprometidos con el desa-rrollo rural, los decidores de políticas en los tres niveles de gobierno, y a otras organizaciones focalizadas en el desarrollo rural.

Los temas priorizados en el Plan Trienal 2012 - 2014

Acceso a recursos naturales: El problema.  Hay un proceso de concentración del control de diversos recursos naturales, por corporaciones y grandes inversionistas nacionales y extranjeros. Este proceso está muy ligado a la apertura de la economía y a la globalización. En lo que concierne a la concentración del control de las tierras agrícolas, tiene importantes consecuencias:  (a) con frecuencia implica la violación de derechos de comunidades campesinas y nativas sobre los recursos que poseen; (b) profundiza la inequidad en la distribución de las tierras, creando condiciones propicias al conflictos social; (c)representan una amenaza potencial a la seguridad alimentaria, pues se dedican a cultivos para la exportación; (d) contribuye a la minifundización, dado que las nuevas tierras ganadas para la agricultura gracias a obras de irrigación se destinan a la gran propiedad en un contexto de creciente presión demográfica sobre las tierras; (e) sostiene una agricultura poco sostenible, pues hace uso intenso de energía fósil y, en algunos lugares, genera stress hídrico; (f) generaliza el monocultivo; (g) contribuye a la concentración del poder político local en los territorios bajo su influencia.

Seguridad alimentaria: El problema. Como en otros países, parte de la población tiene seguridad alimentaria, y parte no la tiene. También hay una dimensión territorial: territorios con mayor y con menor seguridad alimentaria. A pesar de la reducción de la desnutrición infantil en el Perú, como resultado de la confluencia de varios programas sociales, la inseguridad alimentaria sigue siendo una realidad para la población pobre del país, particularmente en las áreas rurales. Hay factores, además, que crean incertidumbre. Así, paulatinamente se está creando una competencia por el uso de las tierras entre aquellas para exportación, para agrocombustibles o para producción de alimentos. Merece mencionarse, sin embargo, que a pesar de la persistencia de inseguridad alimentaria y de la competencia por tierras, paradójicamente el Perú está experimentando una revolución gastronómica, que ya tiene proyección internacional, que hace uso de productos campesinos.

El cambio climático: El problema. El Perú es uno de los países más vulnerables a este cambio, y las zonas rurales serán especialmente impactadas. A la creciente irregularidad e imprevisibilidad de las variaciones en la temperatura y en las lluvias, se suma los efectos de más largo plazo del calentamiento global. Los impactos sobre la producción y las economías de las familias campesinas empiezan a manifestarse, y es un nuevo riesgo para la seguridad alimentaria. Éstas responden pero con importantes limitaciones, dada la información insuficiente –tanto la de orden científico-técnica como la de las propias experiencias de prueba y error que ellos mismos realizan- y de los escasos recursos de los que disponen.