17 de Octubre del 2017

Día Mundial de la Alimentación

Lugar: 
GlobalPerúNacional
Autor: 
Fernando Eguren

El 16 de octubre de cada año la FAO celebra el Día Mundial de la Alimentación. Alrededor de esa fecha, esta organización de las Naciones Unidas presenta informes que dan cuenta del estado de la alimentación y nutrición en el mundo y sus regiones.

El informe correspondiente para América Latina nos muestra que, según la información más reciente disponible, la tendencia hacia la reducción de la prevalencia de la subalimentación[1], que caracterizó la región los últimos años, se ha detenido; para ciertos países, entre ellos el Perú, se ha revertido (cuadro 1). Se estima que eso ha significado un incremento de 2.4 millones a 2.5 millones de personas subalimentadas.

El informe confirma, en contraste, que el sobrepeso y la desnutrición continúa aumentando en la región. El sobrepeso infantil en América Latina afecta al 7% de los niños menores de 5 años; en el Perú, al 7.2%. Entre los adultos, la obesidad en nuestro país incide más en la mujer (25.4% ) que en el hombre (15%).Como se sabe, el sobrepeso aumenta los riesgos de enfermedades cardiovasculares, diabetes y varios tipos de cáncer.  

Si a ello agregamos el hecho que, según la Encuesta Demográfica y de Salud Familiar 2016, la anemia ha aumentado en un 2%, que más de la mitad (53.4%) de los niños de menos de tres años de edad en áreas rurales y el 39.9% en las áreas urbanas sufren de anemia, podemos concluir que la situación alimentaria en el Perú es alarmante. En los años de crecimiento de nuestra economía la situación mejoró bastante, pero este crecimiento ha menguado. 

Julio Berdegué, nuevo representante regional de la FAO para América Latina y el Caribe, afirma que lo que explica esta situación “no es tanto un problema de carencia, como de pobreza por exclusión social”.[1] Es decir, no se resuelve solo con transferencias y programas alimentarios, sino poniendo fin a la desigualdad y a la discriminación, dos rasgos que lamentablemente están profundamente arraigados en nuestro país.

Durante los años de gobierno de Ollanta Humala parecía que finalmente el Estado iría asumiendo con más seriedad el tema alimentario. Durante su gobierno se aprobó una nueva Estrategia Nacional de Seguridad Alimentaria y Nutricional (ENSAN), así como la Ley de Alimentación Saludable para Niños, Niños y Adolescentes.

Sin embargo, la propuesta de Ley de Seguridad Alimentaria y Nutricional, que debió sentar las bases institucionales para la implementación de la ENSAN, nunca salió del Congreso de la República para ser refrendada por el presidente. La propuesta todavía duerme el sueño de los justos y poco puede esperarse del actual gobierno, el cual no tiene la alimentación como una de sus prioridades, como tampoco la tiene el Congreso.

En cuanto a la Ley de Alimentación Saludable, promulgado en mayo del 2013: se tuvo que esperar cuatro años –junio del 2017- para que el Ejecutivo aprobara un reglamento que permitiese su implementación. El reglamento, sin embargo, tardará varios meses en aplicarse.

La sociedad civil, a través de algunas plataformas y de organizaciones tradicionalmente vinculadas al tema alimentario y nutricional, estuvo bastante activa para lograr que se promulgue la Ley de Seguridad Alimentaria y Nutricional, así como para que se acelerase la aprobación e implementación del reglamento de la Ley de Alimentación Saludable. Ya sea por fatiga o porque otros temas han atraído su atención, hoy muestra cierta pasividad respecto al tema. A pesar de ello, la esperanza de lograr que el país tenga realmente una política que confirme en la práctica el derecho a la alimentación, reposa en buena medida en su capacidad para presionar a los poderes del Estado.

Es muy probable que el acelerado crecimiento económico de hace unos años no vuelva a ocurrir; es muy  probable, por lo tanto, que no se eleven los ingresos de los pobres rurales y urbanos en el futuro próximo. Por otro lado, tampoco hay signos de creatividad o de incremento de las asignaciones presupuestales a estos programas como para compensar el estancamiento actual.

El Perú no tiene mucho que celebrar, pues, en este nuevo Día Mundial de la Alimentación.

 

[1] La prevalencia de la subalimentación estima el porcentaje de personas que no alcanzan a cubrir los requerimientos energéticos mínimos para llevar una vida saludable.

[2] http://bit.ly/2zgIFZC

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