05 de Diciembre del 2013

Tres millones de peruanos están subalimentados

Donde: 
PerúNacional
Fuente: 
La República

La reducción del hambre y la desnutrición crónica infantil en América Latina y el Caribe (ALC) se debe fundamentalmente a políticas públicas exitosas de parte de los gobiernos de la región, señala la principal publicación regional de la Organización de las Naciones Unidas para La Alimentación y la Agricultura (FAO), el “Panorama de la Seguridad Alimentaria y Nutricional 2013”, lanzado hoy.

 

Al respecto, el representante regional de la FAO, Raúl Benítez indicó que ALC es la región que mayores avances ha logrado en la reducción del hambre a nivel global, reduciendo el porcentaje de personas que sufren hambre a casi la mitad en los últimos veinte años y estando a un paso de alcanzar la meta del milenio, la cual es hambre 0.

 

“La publicación señala que los avances responden a la combinación de crecimiento económico, compromiso político y una decidida acción pública, bajo el enfoque de doble vía que complementa políticas que atienden las urgencias sociales con aquellas cuyo objetivo es cambiar las estructuras que generan exclusión y desigualdad”, explicó.

 

Situación de la subalimentación en la región y en Perú La subalimentación en la región aún afecta a 47 millones de personas, de las cuales más de 3 millones se encuentran en el Perú. Sin embargo, el Perú destaca entre los países sudamericanos que han mostrado los avances más significativos, habiendo reducido la proporción de personas con hambre de 31.6% a 11.8%, una caída de más de 19%.

 

Esto lo ha incluido en el grupo de países que, junto con Brasil, Colombia, Honduras, Nicaragua, Guyana, Panamá y República Dominicana han logrado la meta del primer Objetivo de Desarrollo del Milenio (ODM 1) –reducir a la mitad su proporción de personas con hambre– dos años antes de la fecha límite de 2015. Mientras que Argentina, Chile, México, Venezuela, Barbados, Cuba, Dominica y San Vicente y las Granadinas ya han logrado la erradicación del hambre, países como Haití, Guatemala y Paraguay muestran altas prevalencias (49,8%, 30,5% y 22,3%, respectivamente).

 

Por su parte, Nicaragua (21,7%) y Bolivia (21,3%), a pesar de tener porcentajes superiores a la media de América Latina (7,1%), evidencian avances significativos en los últimos años, reduciendo desde el trienio 2000-2002 su prevalencia en 9,5 y 7,3 puntos, respectivamente.