05 de Diciembre del 2013

Panorama de la Seguridad Alimentaria y Nutricional en América Latina y el Caribe 2013

Hambre en América Latina y el Caribe: acercándose a los Objetivos del Milenio

Lugar: 
America LatinaRegional

- En el Perú la subalimentación se ha reducido de 31.6% a 11.8% en las dos últimas décadas y la desnutrición crónica infantil ha descendido de 37% a 18.1% 

 

- El “Panorama de la Seguridad Alimentaria y Nutricional 2013” señala que el porcentaje de personas con hambre en la región cayó de 14.7% en 1990-91 a 7.9% en 2011-2013 y la desnutrición crónica infantil también ha caído a la mitad.

 

- Preocupa el aumento del  sobrepeso: afecta al 23% de los adultos y 7% de los niños de América Latina y el Caribe.

 

04 de diciembre 2013 – La reducción del hambre y la desnutrición crónica infantil en América Latina y el Caribe se debe fundamentalmente a políticas públicas exitosas de parte de los gobiernos de la región, señala la principal publicación regional de la FAO, el Panorama de la Seguridad Alimentaria y Nutricional 2013, lanzado hoy.

 

“América Latina y el Caribe es la región que mayores avances ha logrado en la reducción del hambre a nivel global, reduciendo el porcentaje de personas que sufren hambre a casi la mitad en los últimos veinte años y estando a un paso de alcanzar la meta del milenio,” explicó el Representante Regional de la FAO, Raúl Benítez.

 

El Panorama señala que los avances responden a la combinación de crecimiento económico, compromiso político y una decidida acción pública, bajo el “enfoque de doble vía” que complementa políticas que atienden las urgencias sociales con aquellas cuyo objetivo es cambiar las estructuras que generan exclusión y desigualdad. (video mensajes principales)

 

Situación de la subalimentación en el Perú y la región

 

La subalimentación* en la región aún afecta a 47 millones de personas, de las cuales más de 3 millones se encuentran en el Perú.

 

Sin embargo, el Perú destaca entre los países sudamericanos que han mostrado los avances más significativos, habiendo reducido la proporción de personas con hambre de 31.6% a 11.8%, una caída de más de 19%.

 

Esto lo ha incluido en el grupo de países que, junto con Brasil, Colombia, Honduras, Nicaragua, Guyana, Panamá y República Dominicana han logrado la meta del primer Objetivo de Desarrollo del Milenio (ODM 1)  –reducir a la mitad su proporción de personas con hambre– dos años antes de la fecha límite de 2015.

 

Mientras que Argentina, Chile, México, Venezuela, Barbados, Cuba, Dominica y San Vicente y las Granadinas ya han logrado la erradicación del hambre**, países como Haití, Guatemala y Paraguay muestran altas prevalencias (49,8%, 30,5% y 22,3%, respectivamente).

 

Por su parte, Nicaragua (21,7%) y Bolivia (21,3%), a pesar de tener porcentajes superiores a la media de América Latina (7,1%), evidencian avances significativos en los últimos años, reduciendo desde el trienio 2000-2002 su prevalencia en 9,5 y 7,3 puntos, respectivamente.

 

En Sudamérica, sólo Paraguay ha visto un deterioro de sus índices de seguridad alimentaria, al tiempo que en América Central y México, la mayoría de los países están avanzando hacia el logro del primer ODM, y sólo en Guatemala y Costa Rica se ha observado retrocesos en esta materia. En el caso del Caribe, sólo Granada ha mostrado retrocesos en el logro del ODM 1.

 

Desnutrición crónica infantil cae a la mitad en la región

 

En el caso de la desnutrición crónica infantil (baja talla en menores de 5 años), el indicador regional pasó de 13.8 millones en 1990 a aproximadamente 6.9 millones de niños en 2012, lo que equivale al 12,8% del total de los niños de América Latina y el Caribe. Por subregiones, Centroamérica es la que tiene los mayores índices (18,6%) seguida por Sudamérica (11,5%) y el Caribe (6,7%) de niños con desnutrición crónica.

 

“La tendencia en materia de desnutrición crónica infantil de los últimos 20 años ha sido positiva, con casos destacados como Perú, con una reducción del 17%, seguido por Honduras y Colombia, con caídas del 13%”, explicó Raúl Benítez. En el Perú la desnutrición crónica infantil descendió de 37% a 18.1% entre 1992 y 2012.

 

Guatemala es el país que presenta la mayor prevalencia de desnutrición crónica infantil de la región con un 48% de los niños en esta situación, seguido por Haití y Honduras, ambos con 30%. Por otro lado, Chile y Jamaica son los países que presentan la menor prevalencia, con un 2% y 5% respectivamente.

 

Preocupante aumento del sobrepeso y la obesidad

 

Según señala el Panorama, el sobrepeso afecta al 23% de los adultos y al 7% de los niños en edad preescolar a nivel regional. Este síntoma de malnutrición ha crecido en 13 países de la región. Adicionalmente, 3.8 millones de niños menores de cinco años sufren obesidad.

 

Los países más afectados por la obesidad en adultos en la región se encuentran en el Caribe: Saint Kitts y Nevis (41%), seguido de Bahamas y Barbados, ambos con una prevalencia de 33.4%.  En la zona mesoamericana, Belice (35%) y México (33%), son los países con mayor incidencia de obesidad, mientras que en Sudamérica los países que presentan mayor proporción de adultos obesos son la República Bolivariana de Venezuela, con un 31%, y Argentina y Chile con 29%.

 

El Perú era en 2008 el segundo país con mayor prevalencia de sobrepeso en niños menores de 5 años, tras Argentina (9.9% y 9,8% respectivamente) seguido inmediatamente por Chile (con una tasa del 9.5%), si bien el aumento en esta tasa para el Perú durante las dos décadas anteriores apenas superaba el 0.3%.

 

Políticas que hacen la diferencia: el enfoque de doble vía

 

El Panorama destaca el éxito que ha tenido el “enfoque de doble vía”, que combina programas sociales con acciones de desarrollo productivo, implementado por los países y promovido por la FAO en todo el mundo.

 

Entre las medidas inmediatas de este enfoque, destacan los programas de transferencias condicionadas de ingresos, que implementan 21 países de la región apoyando a más de 113 millones de personas, cerca del 20 % de la población regional. El programa Juntos, implementado en el Perú desde 2005, es un claro ejemplo de políticas públicas exitosas estables en esta línea.

 

Igualmente importante ha sido la expansión de los programas de alimentación escolar, los cuales cubren a más de 67 millones de niños en la región. En el caso del Perú, más de 2.7 millones de niños de escuelas públicas están siendo atendidos por el Programa Nacional de Alimentación Escolar - Qali Warma a lo largo los 191 días del año escolar.

 

Mientras que en el Perú el 72% de los niños están cubiertos, hasta el 89% de los estudiantes en Bolivia, el 95% en Guatemala, y el 100% en Nicaragua son atendidos por estos programas.

 

También forman parte de esta doble vía todas aquellas políticas y programas que dan proyección a la agricultura familiar en su fase productiva y en su inserción en los mercados locales e internacionales, lo que favorece la disponibilidad de alimentos sanos que, además, están profundamente vinculados con las culturas locales.

 

En las políticas de carácter más estructural destacan aquellas orientadas a mejorar el mercado de trabajo rural y promover el trabajo decente, disminuyendo el trabajo precario y aumentando los salarios mínimos, lo que puede tener un enorme impacto sobre los focos más persistentes de pobreza e inseguridad alimentaria en la región, que se hallan en dichas áreas.

 

En esta línea de inclusión económica y eliminación de desigualdades, el Gobierno del Perú viene desarrollando a través de sus distintas instancias (MINAGRI, MIDIS, PRODUCE, entre otros) una serie de programas productivos, como Mi Riego, Mi Chacra Emprendedora-Haku Wiñay, Buena Siembra o el Programa Nacional A Comer Pescado, que complementan el impacto de estos programas sociales. 

 

* Estado en el que la ingestión alimentaria regular no llega a cubrir las necesidades energéticas mínimas.

 

** Para la FAO, el hambre en un país se considera erradicada si su prevalencia es inferior a 5%.

 

Tipo de Publicacion: 
Libro
Componente: 
Institucionalidad