01 de Abril del 2014

Alexandro Saco: “El Ministerio de Salud no se ha interesado en impulsar su reglamentación”

Lugar: 
PerúNacional
Autor: 
Mayit Candela

 

La demora en la publicación del reglamento de la Ley de Promoción de la Alimentación Saludable para niños, niñas y adolescentes, ha generado preocupación y muchas preguntas en las diversas instituciones de la sociedad civil.

 
Alexandro Saco, coordinador nacional de Foro Salud, comenta que hay dos factores que explican el retraso en la publicación del reglamento: primero, que el Ministerio de Salud no se ha interesado en impulsar la reglamentación y, segundo, que la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM) mantiene el retraso de la publicación.

Además, menciona que nada impide que el Ministerio de Salud y Educación puedan impartir educación nutricional en las escuelas, elemento importante para enseñar, desde muy temprana edad, la dieta básica que se debe seguir para tener una buena alimentación y prevenir enfermedades a futuro.
 
¿Por qué existe esta demora con respecto al Reglamento de la Ley de Promoción de la Alimentación Saludable para niños, niñas y adolescentes?
 
La elaboración del reglamento —como se sabe— fue encargada a la autoridad sanitaria del país, es decir, al Ministerio de Salud, luego de unas semanas de aprobada esta ley. La PCM, a través de una norma publicada en El Peruano, recompuso esta comisión e incorporó a la industria alimentaria.

Desde ese momento hasta la fecha hay dos cuestiones: una es que el Ministerio de Salud no se ha interesado en impulsar su reglamentación y la otra es que la PCM mantiene el retraso. Eso, desde nuestro punto de vista, tiene que ver con los intereses económicos que están en juego, porque el debate en relación a la aprobación de esta norma evidenció el temor de los medios de comunicación a perder ingresos y de las empresas a aminorar sus ventas.
 
¿Qué podría colocarse en el reglamento para regular la publicidad de la “comida chatarra”?
 
Lo que tenía que ir en el reglamento eran las estimaciones para saber exactamente a qué se llama comida altamente procesada,  porque el término chatarra es más coloquial. Entonces, ese era el cálculo que justamente se tenía que desarrollar en las instancias competentes. En este caso, la única instancia competente para determinar esto en el país es el Ministerio de Salud, como lo es en cualquier país del mundo.

Si esto le pasa a una comisión, en la cual el juez es parte, como en el caso de la industria, es muy probable que esto se retrase —como estamos viendo— y que las consideraciones y parámetros de medición sean completamente distintos. Entonces, creemos que esto debería retornar al Ministerio de Salud para que justamente identifique cuáles son los límites, los porcentajes de nutrientes de grasas y de otros componentes que determinan que una comida sea altamente procesada o no.
 
¿Se debería incluir en el reglamento, que el MINSA y el MINEDU deben impartir educación nutricional en las escuelas?
 
Claro que sí. Esa es una buena idea y nada impide que se haga. Es más, si eso no se puede hacer a través del reglamento —que va a estar trabado posiblemente durante todo este gobierno porque es la impresión que nosotros tenemos—, podría establecerse tranquilamente acuerdos interinstitucionales entre el Ministerio de Salud y el Ministerio de Educación.

No hay nada que impida legalmente a estas dos entidades poder desarrollar cursos para una adecuada nutrición. Entonces frente a la demora que tiene el reglamento, el Ministerio de Salud y el Ministerio de Educación podrían establecer, en el caso de los quioscos, varios convenios para poder implementarlos adecuadamente.
 
¿Quién debería monitorear el cumplimiento de esta ley?
 
En el caso de la publicidad es sencillo porque hay una instancia que se llama ConcorTV. Esta instancia tiene todo un seguimiento de la publicidad que se da en los medios y tiene un estudio muy interesante que demuestra cómo la publicidad de este tipo de comidas altamente procesadas y que hacen daño a la salud, al año 2011 equivalía, más o menos, 270 millones de soles anuales que iban a los medios de televisión.

Entonces el monitoreo no es difícil. Pero si son 270 millones de soles anuales, obviamente, eso explica la resistencia de los medios de comunicación a que esta norma se regule, porque van a perder dinero de publicidad.
 
¿Las comisiones encargadas de elaborar el reglamento han pedido a Foro Salud algún tipo de asesoría?
 
En los días siguientes de la promulgación de la ley, cuando el Ministerio de Salud tenía en su control el reglamento, lo que se acordó de manera informal —que no se logró establecer formalmente porque hubo el cambio a la PCM— fue que esta comisión iba a estar conformada por organizaciones de la sociedad civil como Foro Salud, la Organización Panamericana de la Salud y otras con experiencia en temas de salud. Eso se quedó trunco cuando se llevó esta discusión a la PCM.
 
¿Cuál es el papel que debería cumplir la sociedad civil con respecto al reglamento?
 
Lo que hay que hacer es una campaña de incidencia para reactualizar el tema. Ustedes  recordarán todo el debate que se dio, que fue de vida o muerte, donde los medios hicieron cuestión de estado y la sociedad civil tuvo un rol en ese momento.

Nosotros impulsamos bastante este asunto. Creo que es el momento de articular no solo a la sociedad civil si no también a la sociedad política y a otras organizaciones para poder lograr, de una vez, esta regulación, porque no solo se da en el Perú, sino en Chile, México, Estados Unidos, España, Argentina, etc. Este es un asunto que se da en todas partes porque estos alimentos altamente procesados son dañinos y tienen que estar regulados en su acceso y en su publicidad.

 

Componente: 
Institucionalidad