24 de Noviembre del 2015

«Existen grandes empresas que compran valles enteros. Al final, nuestro agro va a terminar en manos de unos cuantos, poniendo en riesgo la seguridad alimentaria»

El congresista Jaime Delgado, presidente del capítulo peruano del Frente Parlamentario contra el Hambre (FPH) de América Latina y el Caribe, afirma que es indispensable que las autoridades generen las condiciones apropiadas en el agro. De esta manera, los pequeños agricultores tendrán posibilidades de éxito y se podrá garantizar la seguridad alimentaria del país. En la siguiente entrevista, el parlamentario opina sobre los temas que se debatieron en el VI Foro del FPH, realizado del 15 al 17 de noviembre en Lima.
Lugar: 
PerúNacional
Autor: 
Ricardo Marapi

1. ¿Por qué se retiró el término de soberanía de la Ley de Seguridad Alimentaria que fue aprobada hace unos días en el Congreso? En otros países  existe el término de soberanía y no hay tanto temor. ¿Qué es lo que pasa en Perú?

Lo que pasa es que hay gente que le tiene pánico a la palabra soberanía porque piensan que ya no van a consumir nada extranjero y no se trata de eso. “Soberanía” significa privilegiar  lo nuestro y eso es estratégico. ¿Cómo se puedes impulsar una política de alimentación basada fundamentalmente en importación de productos? Con eso destruiríamos nuestra producción nacional y agricultura. Soberanía significa articular tradiciones, recursos, riqueza gastronómica, biodiversidad y economía con el objetivo de garantizar  seguridad alimentaria. La mayoría de países, efectivamente, entiende perfectamente lo que es soberanía y no temen incluirlo en políticas públicas.

2. ¿Existe la posibilidad de que el debate político evolucione y, en unos años, se incorpore el término de “soberanía”?

Creo que sí. La Ley de Seguridad Alimentaria y la Ley de Agricultura Familiar apuntan a eso. , ¿Qué seguridad alimentaria vamos a lograr si no tenemos una infraestructura productiva sostenible en términos ambientales, económicos, o humanos?. Debemos generar las condiciones apropiadas para que los pequeños agricultores —que son el sustento de nuestro plato diario— tengan posibilidades de éxito. Corremos el peligro de que los agricultores abandonen sus tierras y dedicándose a ser ambulantes en las ciudades. Muchos se ven obligados a entregar sus tierras a las grandes empresas agroexportadoras de espárragos, uvas, mangos que no están pensando en resolver el problema del hambre en el país.

3. En la actualidad, existe una mayor actividad legislativa sobre el Derecho a la alimentación, a comparación de años anteriores. Sin embargo, muchas de estas leyes no se están aplicando porque sus reglamentos no han sido publicados. ¿Qué hará el Congreso para que esta nueva Ley de Seguridad Alimentaria pueda entrar en vigencia?

Precisamente, más de 80 legisladores que han participado en el VI Foro del FPH, han suscrito  una carta al presidente Ollanta Humala donde reclaman la puesta en vigencia de estas leyes.  De esta manera, se está reconociendo el esfuerzo que está haciendo el Congreso de la República para aprobar este tipo de legislación y de políticas de Estado. Sin embargo, si estas normas no se ejecutan, ni se ponen en práctica, de nada sirve. 

4. Un planteamiento expuesto en el Foro del FPH es que exista un compromiso de los parlamentarios para evitar la reducción de los presupuestos destinados a la alimentación, en sus respectivos congresos. ¿Cuáles son las posibilidades de lograrlo? Porque muchas veces los presupuestos dependen de las directrices de los partidos políticos.

No solo evitar que se recorten, sino también trabajar para que sea orientado apropiadamente. Por ejemplo, el país está invirtiendo 400 millones de dólares en alimentos escolares con el programa Qali Warma, sin embargo, existe una presión de sectores interesados  que exigen que dichos alimentos sean procesados. Estos sectores interesados piden que los alimentos no deben ser frescos, ni vivos porque si no se malogran y se pone en riesgo la salud de la gente. Por esta razón, Qali Warma ha retrocedido en su concepción original que, precisamente, era vincular a los agricultores locales con esos programas. Entonces, no solamente es dinero, sino cómo orientas el presupuesto hacía políticas de desarrollo agrario, sostenibilidad  y seguridad alimentaria.

5. Finalmente, un tema preocupante es el proceso de concentración de tierras  que se vive en el Perú, donde muchas agroindustriales y corporaciones tienen miles hectáreas que no están destinadas a producir alimentos. Hace unos años se debatió en el Congreso la posibilidad de una ley para limitar las tierras. ¿Retornará este importante tema al Congreso?

Hay que retomar el debate porque es una vergüenza de que hayamos empezado con proyectos de ley que decían que nadie debería tener más de 30 mil hectáreas. Luego los proyectos fueron cambiando y subiendo la valla y ahora tenemos grupos económicos que tienen más de 120 mil hectáreas. Es necesario retomar el tema, sobre todo porque nuestro territorio cultivable es muy pequeño y no podemos correr el riesgo de perderlo. Lamentablemente, la actual ausencia de políticas de desarrollo sostenible para la pequeña agricultura dejan abierta esa posibilidad. ¡Y eso ya está sucediendo! Existen grandes empresas que compran valles enteros y, al final, nuestro agro va a terminar en manos de unos cuantos, poniendo en riesgo la seguridad alimentaria. Recordemos que muchas de estas empresas están concentradas en la agroexportación. Es decir, les interesa ganar dinero y no resolver los problemas del hambre. Voy a insistir con el tema del límite a la tenencia de tierras.

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