19 de Noviembre del 2015

« Es necesario que los Estados asuman la obligación de garantizar la alimentación de sus ciudadanos »

La ciudad de Lima fue sede, en los últimos días, del VI Foro anual del Frente Parlamentario contra el Hambre de América Latina y el Caribe, donde los congresistas de diversos países debatieron sobre la importancia de garantizar la ‪‎Seguridad Alimentaria‬ y el ‪‎Derecho a la alimentación. Presentamos un entrevista a la asambleista ecuatoriana, Maria Augusta Calle, coordinadora del Frente Parlamentario contra el Hambre de América Latina y El Caribe, quien estuvo en el Perú partipando en el importante foro.‬‬
Lugar: 
America LatinaEcuadorPerúNacional
Autor: 
Ricardo Marapi

1.    Desde hace años se viene planteando que para combatir exitosamente la desnutrición y el hambre se necesita promover el papel clave que tiene la agricultura, en especial la pequeña agricultura o lo que se conoce como agricultura familiar. En el caso de Ecuador o de otros países ¿qué leyes o medidas legislativas se han dado para favorecer este rol importante de la agricultura?

En el Ecuador nosotros hablamos de agricultura familiar, campesina y comunitaria. Es decir, le ponemos apellido porque sino podría verse de una manera menos exacta a la realidad del Ecuador. Además, tenemos en nuestra Constitución Política el concepto de soberanía alimentaria que está relacionado a la producción de alimentos culturalmente apropiados. Esta soberanía alimentaria tiene que ver muchísimo con el reconocimiento del aporte que dan los pequeños productores y propietarios. Para nosotros mantener la soberanía alimentaria es un objetivo estratégico del Estado. Además, en la propia Constitución, reconocemos el derecho humano a la alimentación y a que sea saludable, sana y culturalmente apropiada.

2.    Sin embargo, en otros países —por ejemplo en Perú— hay un debate o polémica sobre el término soberanía porque hay un temor por parte de ciertos sectores.

Sí. Hay muchísimo temor cuando se habla de soberanía en general. En el caso de la soberanía alimentaria estamos hablando del derecho de autodeterminación de los pueblos. Y cuando hablamos de autodeterminación pues estamos hablando de que los pueblos no tienen razón de aceptar el yugo. Ni tampoco los Estados tienen razón de ser dependientes de otros países o de poderes transnacionales que son los que dominan el tema de la agricultura. Es lamentable que en varios de nuestros Estados haya una dependencia y una corporativizacion de la decisión política. El Derecho a la Alimentación ha sido reemplazado por el negocio de la alimentación.

3.    ¿Y cómo combatir ese temor? ¿Cómo combatir a esos actores corporativos que existen en muchos Estados?

Hay un paso que es fundamental. Hay que destacar que 33 presidentes reunidos en la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) han pedido a la FAO —y esta a los Frentes Parlamentarios— que conceptualicemos el tema de soberanía alimentaria. Es decir, 33 presidentes están pidiendo que se recoja este concepto que ha crecido por sí mismo en los últimos años.

Es una semilla que las organizaciones sociales sembraron en el año 1996 y que está dando enormes frutos. Los presidentes que integran la CELAC han reconocido que ha crecido mucho, por eso han planteado la necesidad de conceptualizar la soberanía alimentaria. No se trata de un tema semántico sino que es una nueva forma de enfocar el tema de la alimentación viéndolo de forma holística y armónica. Bajo este enfoque, la buena alimentación, la desnutrición y la malnutrición tienen que ver con la justicia, con la redistribución de la riqueza, con la redistribución de la tierra, con el acceso a recursos, con el derecho de los consumidores a saber lo que consumimos, a escoger lo que consumimos y a consumir lo que queremos. 

Es decir, es una enorme gama de acciones que también están relacionadas a la necesidad de que hayan presupuestos adaptados a suplir el Derecho a la Alimentación. Es necesario que los Estados asuman la obligación de garantizar la alimentación de sus ciudadanos.

4.    Por ejemplo, sobre este tema de los presupuestos, en el VI Foro se ha hablado sobre la importancia de que los diferentes parlamentarios eviten una reducción de los presupuestos dedicados a la alimentación en sus países. ¿Esto es viable o es utópico? Lo digo porque muchas veces la discusión de los presupuestos dependen de debates políticos y no sociales.

Si se logra posicionar el tema de que la alimentación es un derecho, entonces, a un derecho, no se le puede reducir. No se debe el derecho a la vida, ni el derecho a la alimentación. Si en nuestros presupuestos logramos conceptualizar que la alimentación es un derecho, es imposible —constitucionalmente— reducir el presupuesto a este tema, porque no estarían reduciendo un gasto sino que estarían reduciendo una inversión.

Los Parlamentos deben entender que la alimentación es un derecho y que el presupuesto asignado a la alimentación es una inversión en el ser humano. 

Componente: 
AccesoInstitucionalidad